Cerró Bruni y al rock no le gustó

En los últimos meses había muchos problemas para mantener abierto el local,
manifestaba en su cuenta de Instagram Fabian “zorrito” Quintiero cuando con
tristeza anunció el cierre definitivo del local que fue refugio del rock en el bajo
Belgrano.
“¡Adiós Bruni! ¡Ya te desarman! ¡Sos historia! Adiós a la vida de gastro pyme
argentina y sus consecuencias. No es queja, es una descripción. Bienvenida
una más libre de IVA, Ingresos Brutos, ART, seguros de vida, seguridad social,
cuota sindical, retenciones, percepciones, comisiones de tarjetas de crédito,
débito, mercado pago y aplicaciones de delivery, servicio de posnet, alquiler,
ABL, luz, gas, agua, cuenta de banco, impuesto al cheque, autónomos del
presidente, sueldos, abonos de sistema facturación, abogados, contador y si te
queda algo el 30 por ciento de ganancias. Todos comiendo del mismo plato. Un
Excel demencial, así se expresaba el músico en su cuenta y agregaba que se

despide también de los gestores que lo “visitaban”, y del leonino contrato de
alquiler del local.
Bruni estaba ubicado en la esquina de Sucre y Castañeda en el corazón mismo
del Bajo Belgrano y durante años y después del cierre del Soul Café, cuyo
dueño también era Quintiero, fue refugio de artistas, rockeros y publico variado,
con una oferta generosa de tragos y comida.
El “zorrito” no culpa a la pandemia por el cierre, hace referencia a las
vicisitudes que debe pasar un pequeño y mediano empresario para hacer
funcionar un emprendimiento.
Alcanza con recorrer las calles de Belgrano y los barrios que componen la
Comuna 13 para ver que son muchísimos los comercios que han tenido que
cerrar sus puertas.

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